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El juego patológico: Una introducción
Ludomanía, también conocida como juego patológico es el deseo de la persona a jugar todo el tiempo aun cuando pudiera haber consecuencias negativas, incluso si la persona desea detener el juego, él o ella no podría hacerlo tan fácilmente.
El juego patológico es un trastorno mental que es crónico y progresivo. Es recurrente y con una actitud persistente para apostar y tiene algunos síntomas enumerados a continuación:
Preocupación - los jugadores a veces piensan en los juegos de apuestas en términos de sus experiencias que sucedieron en el pasado o que van a suceder en el futuro (la fantasía).
Tlerancia - al igual que las personas que tengan tolerancia a las drogas, los jugadores con conductas de juego patológico tendrán la necesidad apostar frecuentemente sólo para sentirse bien.
Escape - los jugadores ven el juego como una manera de impulsar su estado de ánimo o escapar de los problemas de la vida.
Persecución - los jugadores con diagnóstico de juego patológico, apuestan por el deseo de recuperar las pérdidas que han sufrido.
Robo - los jugadores hacen esto sólo para estar en condiciones de jugar continuamente en caso de que se hayan quedado sin fondos para apostar.
La pérdida de control - los jugadores con diagnóstico de juego patológico han tratado de reducir el número de veces que apuestan, pero no lo han logrado.
Riesgo a perder una relación significativa - por el juego patológico, los jugadores no paran, incluso si hay un riesgo de perder una amistad, un matrimonio, un puesto de trabajo, etc.
Una persona diagnosticada con el juego patológico tiene que someterse a tratamiento, tales como auto-ayuda, consejos, apoyo mutuo, programas de ayuda, etc. con el fin de erradicar dicha enfermedad. Por lo general un par o varios de estos tratamientos se combinan para que el jugador vuelva a encarrilarse.
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